La primera comprobación decide todo: prueba el pulsador de pared. Si con él la puerta abre y cierra, el motor y la mecánica están bien y el fallo está en el mando o en su receptor. Si el pulsador tampoco va, es otra cosa (mira la puerta no abre).
Por qué pasa: las causas, por orden de frecuencia
Van de la más común a la menos. Fíjate en la señal de cada una para reconocer la tuya sin herramientas.
1. La pila del mando
Señal: El led del mando no enciende o lo hace muy débil al pulsar. Suele fallar más de golpe con el frío.
Qué se hace: Es lo primero y lo más barato. Cambia la pila (qué modelo lleva cada mando está en la guía de la pila del mando). Muchos «no responde» se acaban aquí.
2. El mando se ha desprogramado
Señal: Con pila nueva sigue sin ir, y a veces empezó tras un corte de luz o un cambio de placa.
Qué se hace: Hay que volver a darlo de alta en el receptor. El procedimiento por marca está en la guía de programar un mando. Se puede hacer en casa en la mayoría de motores.
3. El receptor o la antena
Señal: Solo funciona muy cerca de la puerta, o falla de forma intermitente con todos los mandos.
Qué se hace: Si el alcance ha caído a un par de metros, suele ser la antena del receptor (un cablecito) mal colocada o rota, o el propio receptor degradado. Lo revisa un técnico.
4. Interferencias de radio
Señal: Funciona a ratos y falla a ratos, sin lógica, y no mejora con pila nueva ni reprogramando.
Qué se hace: Otro aparato emitiendo en la misma banda puede saturar al receptor. Se diagnostica sobre el terreno y, si es el caso, se pone un receptor con mejor filtrado.
Cómo saber cuál es, sin gastar un euro
Antes de llamar a nadie, esto lo puedes mirar tú y te ahorra pagar un diagnóstico:
- Prueba el pulsador de pared: si abre, el problema es del mando o el receptor (no de la puerta).
- Cambia la pila del mando por una nueva de marca.
- Prueba desde muy cerca de la puerta: si solo va pegado a ella, sospecha del receptor o la antena.
- Si tienes dos mandos, prueba los dos: si fallan los dos igual, apunta al receptor; si falla solo uno, es ese mando.
Cuánto cuesta arreglarlo
El coste depende de qué se haya roto de verdad, no del síntoma. Las horquillas reales, contrastadas con presupuestos publicados, están en la guía de cuánto cuesta una puerta de garaje. Si nos cuentas la avería con una foto, te decimos el rango orientativo antes de que nadie se desplace.