Antes de empezar
Cinco minutos de preparación evitan la mitad de los problemas:
- Identifica la marca del motor. Está en la carcasa, en el cuadro o en una pegatina dentro de la tapa. Sin este dato vas a ciegas.
- Comprueba la frecuencia. Viene impresa en el mando (433,92 o 868,35 MHz normalmente). Un mando de 433 no entra jamás en un receptor de 868, aunque la marca sea la misma.
- Ten un mando que ya funcione a mano, si lo tienes. Muchos procedimientos son más rápidos partiendo de uno autorizado.
- Corta la corriente antes de abrir el cuadro. Dentro hay 230 V. Si no te sientes cómodo con eso, este es el punto en el que conviene llamar a alguien.
- Si es un garaje comunitario, no toques nada. Un borrado accidental deja sin mando a toda la finca. Avisa al administrador.
El patrón común a casi todas las marcas
- Localiza el receptor. Puede ser una zona de la propia placa del cuadro o una tarjeta pequeña enchufada en un conector. Reconocerás la antena: un cable fino, a veces con una varilla, saliendo hacia arriba.
- Encuentra el botón de aprendizaje. Los nombres que se repiten son PROG, LEARN, SET, RADIO, CH1 y P1. Suele haber un led justo al lado.
- Pulsa el botón una vez, corto. El led se encenderá fijo o empezará a parpadear. Eso es la ventana de aprendizaje, y dura entre 5 y 30 segundos según el equipo.
- Mantén pulsado el botón del mando nuevo apuntando al receptor, a un metro o dos. El led cambiará de ritmo, cambiará de color o se apagará: eso es la confirmación.
- Espera a que se cierre la ventana sin tocar nada y prueba el mando desde lejos, no pegado al cuadro. Probarlo a diez centímetros da falsos positivos.
El error que más se repite
Soltar el botón del mando en cuanto el led hace algo. Bastantes equipos piden dos confirmaciones: una al recibir la señal y otra al guardarla en memoria. Si sueltas en la primera, el mando parece programado pero no se ha guardado, y a los dos minutos «deja de funcionar». Mantén pulsado hasta que el led se estabilice del todo.
Particularidades por marca
El patrón de arriba vale para todas. Esto es lo que cambia en cada una, y son justo los detalles que hacen que el procedimiento falle:
Came
Botón de memorización en el cuadro (suele llamarse PROG o CH1) y led de confirmación. En las tarjetas de radio AF hay que comprobar que la tarjeta enchufada sea de la misma frecuencia que el mando: las AF43 son de 433 MHz y las AF868 de 868, y no son intercambiables.
Nice
Muchos equipos se programan desde el propio receptor con el botón y el led, pero Nice tiene además el sistema de programación «vía radio»: con un mando ya dado de alta se puede autorizar uno nuevo sin abrir el cuadro, acercando los dos mandos. Es de lo más cómodo que hay.
Sommer
Pulsador de radio en la carcasa del motor y led de dos colores. Los modelos con código evolutivo exigen mantener pulsado el botón del mando hasta la segunda confirmación, no solo hasta la primera: soltar antes es el error más común.
Hörmann
Suele trabajar en 868 MHz. En los modelos con display (SupraMatic, ProMatic) la programación se hace por menú, no por botón suelto, y el manual del equipo es imprescindible porque el orden de los menús cambia entre generaciones.
Erreka
Receptores con botón de aprendizaje y numeración de canales. Permiten dar de alta un mando en un canal concreto, útil cuando la misma instalación abre puerta de garaje y cancela peatonal con el mismo mando.
BFT
Igual que Nice, admite alta por radio desde un mando ya autorizado en muchos modelos. En los cuadros con display se accede por el menú «radio» y hay que confirmar con el botón OK, no con el mando.
FAAC
Receptores con botón SETUP o LEARN. En instalaciones comunitarias es frecuente encontrar receptores externos con memoria ampliada, y ahí la programación se hace sobre el receptor, no sobre el cuadro.
Roper, Motorline, Ditec, Chamberlain
Todas siguen el patrón general de botón y led. La diferencia práctica está en cuántos segundos dura la ventana de aprendizaje y en cuántas veces hay que pulsar el mando para confirmar.
Un aviso honesto: no damos la secuencia exacta de cada modelo porque cada fabricante tiene decenas y las secuencias cambian entre generaciones del mismo equipo. Publicarlas «aproximadas» es lo que hace que la gente borre memorias sin querer. El manual de tu modelo concreto está en la web del fabricante buscando la referencia que aparece en la carcasa.
Programar copiando de otro mando
Dos escenarios distintos que se confunden:
Alta por radio (rolling code)
Algunos equipos, sobre todo de Nice y BFT, permiten autorizar un mando nuevo usando uno que ya funciona, sin abrir nada. Se pone el mando autorizado y el nuevo juntos, se pulsa una combinación concreta y el receptor da de alta al nuevo. Es cómodo y es seguro, porque exige tener ya un mando válido.
Copia directa (código fijo)
Si el mando es de código fijo, un mando autocopiante lo clona en segundos poniéndolos frente a frente. Aquí no interviene el receptor para nada. Está explicado en detalle en la guía de copiar o clonar un mando.
Mandos de 2 y 4 botones
Cada botón es un canal independiente. Eso significa que un mando de cuatro botones puede abrir cuatro cosas distintas: la puerta del garaje, la cancela peatonal, la barrera de la urbanización y el portón del jardín.
- Cada canal se programa por separado, repitiendo el procedimiento completo con el botón que quieras asignar.
- En receptores multicanal hay que elegir además en qué canal del receptor se da de alta (CH1, CH2…). Es lo que permite que un botón abra del todo y otro haga la apertura peatonal parcial.
- No programes dos botones en el mismo canal «por si acaso»: gastas memoria y luego no sabes cuál hace qué.
Borrar la memoria (y cuándo no hacerlo)
El borrado total suele hacerse manteniendo pulsado el mismo botón de aprendizaje más tiempo, a menudo diez segundos o más, hasta que el led hace una secuencia distinta. Es irreversible: no hay copia de seguridad.
Bórrala si:
- Has perdido un mando y no quieres que quien lo encuentre pueda abrir.
- La memoria está llena y el equipo ya no admite mandos nuevos.
- Acabas de comprar la casa y no sabes cuántos mandos hay por ahí sueltos.
No la borres si:
- Es un garaje comunitario y no eres tú quien gestiona la instalación. Dejarías sin acceso a todos los vecinos.
- No tienes a mano todos los mandos que quieres volver a dar de alta.
- Estás intentando resolver un fallo sin saber cuál es. Borrar no arregla un receptor averiado, y después tendrás dos problemas.
Si no lo acepta
Por orden, del más probable al menos:
- Frecuencia equivocada. Mira la impresión del mando. Es la causa número uno de «he comprado un mando compatible y no va».
- Pila nueva pero mala. Las pilas de botón baratas dan tensión pero poca corriente de pico, justo lo que necesita el emisor. Prueba con una de marca.
- Memoria llena. El equipo no avisa: simplemente no guarda. Si la instalación tiene años y muchos mandos, es muy probable.
- Estás pulsando el botón equivocado del cuadro. Algunos tienen varios botones juntos y uno de ellos es el reset de finales de carrera. Compara con el manual antes.
- El receptor está averiado. Si ningún mando entra, ni siquiera los que funcionaban, ahí está el problema. Cambiar la tarjeta de radio cuesta bastante menos que el cuadro entero.
Para distinguir entre las dos últimas —y saber si estás ante un gasto de 30 € o de 330 €— la guía de diagnóstico del mando tiene el procedimiento completo.